Historias de Mena

Libro de capellanía de Nra. Sra. de Montserrat de El Berrón (2)

Detalle del manuscrito de Capellanía

1ª Primeramente para que el capellán que fuere de dicha capellanía no solo pueda ordenarse y hacerse sacerdote a título de ella, sino que le sirva de congrua sustentación para mantener decentemente su persona y ayudar y socorrer a los parientes, señalaron por bienes para ella ciento y diez mil reales de vellón por su capital, a que corresponden tres mil y trescientos reales de la misma especie cada año a razón de tres por ciento, una cantidad expresamente señalaron en el valor de una casa nueva últimamente fabricada por los señores otorgante en la villa de Bilbao de dicho señorío de Vizcaya en la calle de Santiago que comúnmente llaman del Correo, que linda por la mano derecha de la puerta principal entrando en ella con casas de Don Miguel de Salcedo, brigadier de los reales ejércitos y por la izquierda con otras casas de los mismos señores otorgantes, por la fachada, citada calle de Santiago, y por la espalda con casas bajas de Don Juan Raimundo de Arteaga vecino de dicha villa de Bilbao, y se halla toda  tasada por Don Antonio de Vega maestro de obras y profesor de arquitectura en la misma villa, en precio de doscientos diez mil cuatrocientos doce y medio reales de vellón, y sobre ella se imponen a censo redimible dichos ciento diez mil reales de vellón de capital de dicha capellanía, y a razón de tres por ciento de rédito según última pragmática de su Majestad, a que corresponden de renta anual dichos tres mil y trescientos reales, cuya cantidad se ha de pagar al capellán que fuere de esta capellanía por el poseedor del mayorazgo que por dicho poder están conformes de fundar y entre tanto lo ejecutarán los señores otorgantes y el que de ellos sobreviviere interin que no se redimire por cualquiera de ellos, o poseedor de dicho mayorazgo el expresado capital, pues es visto que siempre que lo quieran hacer puedan libremente, para que de este modo quede el mayorazgo sin esta pensión; y con condición de que bien sea en la primera redención que se haga, o en otra cualquiera que en lo futuro se ofrezca, siempre y en todo caso y acontecimiento dicha redención ha de ser de todo de dicha cantidad en una sola paga, y no ha de entrar por ningún caso en poder del capellán, ni ha de quedar en el desposeedor del mayorazgo, sino que con su intervención como patrono que ha de ser de esta capellanía, y con la del mismo capellán, se ha de depositar judicialmente en las Arcas y Archivo del venerable ilustre cabildo eclesiástico de dicha villa de Bilbao para una diligencia se ha de avisar y requerir al capellán que fuere, tres meses antes, para que en ellos solicite nueva y segura imposición, y encontrándola a satisfacción de dicho patrono se puedan nuevamente imponer, sin necesidad de hacerse el depósito relacionado, y todas las costas, y gastos que se ofrecieren y causaren en cualquiera nueva imposición que en adelante se ofrezca han de ser de cuenta y cargo del patrono como tal poseedor del mayorazgo para que se conserve mejor esta capellanía y no experimente decadencia ni minoración de su capital, y sin que por ello ni con otro algún pretexto, o trabajo pueda pedir dicho patrono cosa alguna pues se deberá contentar con el honor y regalía de serlo, y la preferencia que se le dará en el caso que era declarado y sin embargo ha de cuidar por todos medios por la conservación de esta fundación, aseo, y decencia de dicha capilla, como cosa en que tanto interesa el lustre y honor de la casa principal y sus poseedores y se declara que hecha cualquiera redención del referido capital de esta fundación, si en lugar de nueva imposición de censo como queda sentado se proporcionare compra de alguna alhaja equivalente y redituable sobre poco más o menos dicha cantidad de trescientos ducados de renta, y conformándose en ello dicho patrono, y precediendo información de utilidad, con su citación se pueda hacer la compra de la tal alhaja, y invertir en ella dicho capital, quedando lo que así se comprare perpetuamente para dicha capellanía, y sin que se pueda vender, trocar ni en manera alguna enajenar, y si de hecho se hiciere o cosa contra lo que va dispuesto no valga y sea nulo y de ningún valor ni efecto, y es visto y se declara que en ninguno de los casos dichos, ha de ser de cuenta de dicho patrono, ni el riesgo y falencia de la imposición que se haga, ni el reparo que se haga, de la alhaja que se compre para su conservación, pues uno y otro ha de ser de cuenta y riesgo de esta capellanía y su capellanes, y solo del cargo de dicho patrono pagar las costas y gastos que ocurran en las imposiciones de censo de dicho capital, o compra de alhaja, sin otra cosa ni responsabilidad alguna.

 

Reloj de sol
Reloj de sol en la fachada de la capilla.

 

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