Historias de Mena

Río de Mena en el Catastro de Ensenada (1750 – 1754).

Lugar de Río:

Catastro Río de Mena
Microfilmación del Centro Nacional de Conservación y Microfilmación Documental y Bibliográfica (CECOMi)

En el lugar de Río a diez y ocho de septiembre de mil setecientos y cincuenta y dos, ante el Señor Don Gregorio Marcos Vallejo, Juez subdelegado por Su Majestad para la averiguación de efectos y utilidades para la única contribución concurrieron como regidor y cabeza del concejo de este pueblo Manuel de Coloma, Francisco de Retes, Joseph Ortiz, Francisco del Campo y Juan Ángel de Retes, peritos nombrados para absolver las preguntas insertas en el Interrogatorio de antes y dijeron que en cumplimiento del auto que se les ha notificado venían hacer el juramento y declaraciones que se les manda, y para que lo ejecutasen con justificación su merced en fe de mi, el escribano, se le recibió a todos y a cada uno de por si, por Dios nuestro señor y a una señal de cruz en forma, bajo del cual ofrecieron decir la verdad de lo que supieren y les fuere preguntado, y siéndolo por el tenor del citado interrogatorio común y particularmente, a cada pregunta de por si respondieron lo siguiente:

1ª Dijeron que este lugar se llama Río, que es de la jurisdicción real del Valle de Mena y responden.

2ª Dijeron que dicho lugar es realengo y de la jurisdicción del mencionado Valle, y que en poder del procurador de él, pone este pueblo treinta y cinco reales y cuatro maravedíes, por razón de sisa: cincuenta y cinco reales y once maravedíes de cientos: y sesenta reales y doce maravedíes de alcabalas todos los cuales derechos se reparten entre la vecindad, y pertenecen a Su Majestad: los de millones y los de cientos y alcabalas tienen entendido son propios de este Valle de Mena, con la obligación de pagar el situado que satisface por ellos, en las reales Arcas de Burgos, como los dichos de millones por mano del referido procurador que hace en dicha ciudad, el encabezamiento de los mencionados derechos, por todos los pueblos que comprende este dicho Valle, cuyo Ayuntamiento general, lo reparte a cada concejo lo que le parece debe pagar, quien dará razón de ello y sus privilegios a que se remiten y responden.

Catastro - Río de Mena
Microfilmación del Centro Nacional de Conservación y Microfilmación Documental y Bibliográfica (CECOMi)

3ª Dijeron que no tienen medido el término pero que a su prudente juicio, hay desde la jurisdicción del aire solano a la del regañón media legua corta: y de la de cierzo al ábrego, otra media legua escasa, y de circunferencia, como legua y media confronta por cierzo, monte del concejo de Ayega:  solano monte y páramo del de Viérgol, ábrego monte del dicho y el de Llano, y por regañón monte y páramo del de Opio y Bortedo, su figura es la del margen y responden.

4ª Dijeron que en los términos de este lugar no hay tierra regadía, que produzca dos frutos en un año para hortaliza, ni prados porque toda es secano y alguna de ella se siembra todos los años, y produce en uno trigo y el siguiente legumbres o maíz: otra que un año se siembra de trigo y otro descansa, hay un parral y tierra para eras de trillar, hay erial que no da fruto por su mala calidad (sierra), y dos montes, que se llaman el de San Miguel y Pastrina, poblados de encinas y carrascos que no dan otro fruto que bellotas, para los ganados de los del pueblo y leñas, para el gasto de sus casas y responden.

5ª Dijeron que las tierras que llevan declaradas hay en ellas de primera calidad, que continuamente se siembra un año de trigo y el siguiente de legumbres, y de segunda calidad de la misma especie que un año se siembra de trigo y el siguiente de maíz: de primera calidad que un año se barbecha y otro se siembra de trigo y de segunda calidad de la misma especie y más inferior, que así bien se abarbecha un año y el siguiente se siembra de trigo: eras para trillar que no sirven para otra cosa: un parral, de que se saca alguna uva para vino, y no hay otra tierra cultivada porque lo demás del término es sierra, que no da fruto, y montes que sirven para pastos de los ganados del pueblo y responden.

Río de Mena
Detalle de casa en pie en Río de Mena.

6ª Dijeron que dentro de algunas de dichas tierras, aunque en corto número hay árboles frutales, como son manzanos, perales, cerezos, nogales, ciruelos, higueras y membrillos y responden.

7ª Dijeron que dichos árboles están plantados en las referidas tierras, sus inmediaciones y campo concejil, sin orden ni regla alguna y responden.

8º Dijeron que la tienen absuelta en la antecedente.

9ª Dijeron que las tierras del término no hay costumbre ni inteligencia de medirlas por pasos, estadales ni varas castellanas y si solo por el grano que llenan al tiempo de sembrarlas de trigo, por lo que en cada una se sabe las fanegas o celemines que se le echan y así se entienden y usa en todos los contratos  hasta en el de venta, y no se comprende por otros nombres, ni medidas, que por fanegas o celemines, de forma que en la tierra de una fanega de sembradura de trigo, y lo mismo que en ella se echa de esta especie, sembrada dicha medida de legumbres, llena la misma fanega, cuando se siembra de maíz, llena medio celemín, que son las simientes y modo regular que se estila en este lugar, y responden.

10ª Dijeron que en su juicio, habrá en el término seis fanegas de primera calidad, que un año se siembra de trigo, y el siguiente de legumbres: y doce de segunda calidad, que así mismo se siembra continuamente un año de trigo y otro de maíz quince fanegas de primera calidad que un año se abarbecha y otro se siembra de trigo: y diez fanegas de segunda calidad, que un año se abarbecha y otro se siembra así bien de trigo; como dos celemines de eras para trillar; una fanega de tierra para parral, y viñas de igual calidad: cinco fanegas de sierra que cría berezo y argoma, y como cuarenta fanegas de tierra que tienen los dos montes propios de este concejo cuya sierra y montes, sirven para pastos de los ganados del pueblo, y responden.

Casa en ruinas de Río.
Casa en ruinas de Río.

11ª Dijeron que en los términos de este lugar se coge trigo, legumbres, maíz, y vino y también producen las tierras comuña y cebada, aunque de estas especies se siembra pocas veces y responden.

12ª Dijeron que computados unos años con otros, con una regular cultura, la fanega de tierra secano de primera calidad, produce un año diez fanegas de trigo, y el siguiente cinco fanegas de legumbres : la fanega de segunda calidad que así mismo se siembra continuamente, produce un año ocho fanegas de trigo, y el siguiente cuatro de maíz: la fanega de tierra de primera calidad, que un año se abarbecha, y otro se siembra, produce en este siete fanegas de trigo: la de segunda  calidad más inferior que un año se abarbecha y otro se siembra, produce en el cinco fanegas de trigo: las eras solo sirven para trillar las mieses, y regulan por su utilidad a real cada celemín la fanega de tierra de parrales, viñas, produce anualmente cuarenta y ocho cántaras de vino: la tierra sierra no da fruto alguno y solo sirve para pastos de los ganados del pueblo, como la montuosa, y leñas para el gasto de las casas  de la vecindad, y declaran que de la que se inutiliza en los montes, por los temporales del invierno, que vende el concejo para hacer carbón, le queda el aprovechamiento un año con otro de cien reales y responden.

13ª Dijeron que los árboles de fruto que hay en este lugar son de corta utilidad a sus dueños y regulan la de cada nogal a real, la de cada peral y manzano a doce maravedíes, la de cada ciruelo, cerezo, membrillo, higuera y demás árboles menores de fruta a cuatro maravedíes y responden.

14ª Dijeron que computado un año con otro vale en este lugar, la fanega de trigo a veinte reales, y lo mismo la de legumbres, la de maíz a doce reales, la de cebada a nueve reales: la cántara de vino seis reales una libra de lana medio real: la de queso diez y siete maravedíes: un pollo medio real: un cordero cuatro reales, y lo mismo un cerdo de cría: una libra de cera ocho reales, y una arroba de fruta dos reales, y un celemín de nueces un real: y responden.

15ª Dijeron, que de todas las especies de frutos se diezma de diez una, los que pertenecen a la Condesa de Noblejas, con la pensión de pagar el sesmo a la casa del Marqués de Legarda y el noveno a la iglesia de este lugar: y también se primicia a celemín de trigo cada vecino, que importan como una fanega y cuatro celemines: y responden.

Río de Mena
Río de Mena

16ª Dijeron que no han visto ni oído se hayan arrendado los frutos decimales, y les parece que computado un año con otro, suele producir en cada uno, cincuenta fanegas de trigo, como fanega y media de legumbres: y quince fanegas de maíz: tres cántaras de vino, y como cuarenta reales los de San Pedro, sobre que se remiten a las tazmías y responden.

17ª Dijeron que en los términos de este lugar no hay minas, salinas, batanes, molino, ni otro artefacto alguno: y responden.

18ª Dijeron que en este lugar no hay esquilmo ni viene a esquileo ganado alguno y responden.

19ª Dijeron que en este lugar solo hay ocho colmenas de Basilio de Carrasquedo, y que el útil de cada una, regulan por ser muy pequeñas a dos reales y responden.

20ª Dijeron que los vecinos de este lugar tienen como cincuenta ovejas, y el útil de cada una regulan a dos reales, como ochenta cabras a real cada una: doce cerdos, a dos reales cada uno, nueve muletas de un año hasta tres, se considera el útil de cada una, a cien reales de vellón por el aumento que en ellas pueden tener: ocho pollinos a veinte reales cada uno, para cuyos ganados sirven los pastos y bellotas de las sierras y montes de este pueblo, y no hay ninguno en él, que tenga cabaña ni yeguada fuera del pueblo y responden.

21ª Dijeron que este lugar se compone de catorce vecinos: cuatro viudas y un habitante, y que todos viven dentro de él por no haber casas de campo ni alquerías y responden.

22ª Dijeron que hay veinte casas habitables, que ninguna tiene carga por razón de suelo, por ser realengo, y que la utilidad de cada una, es una fanega de trigo, en la que comúnmente se arriendan, teniendo habitación alta o baja, cocina, caballeriza y horno, dentro o fuera de la misma casa y responden.

23ª Dijeron que el concejo tiene por propios el monte de San Miguel y Pastrena: y la sierra, que uno y otro hace como cuarenta y dos fanegas de sembradura, lo cual como dejan dicho, no da más utilidad a este concejo que pastos y bellotas, para sus ganados y para cortar las leñas necesarias, para el consumo de las casas de la vecindad, y los cien reales que antes quedan considerados, les vale un año con otro, la leña muerta que vende dicho concejo para carbón, como resultará del memorial del común, a que se remiten y responden.

24ª Dijeron que este concejo, no usa de arbitrio alguno, ni le está concedido y responden.

25ª Dijeron, que satisface anualmente este lugar de misas de rogaciones y bendición de campo: diez y ocho reales: de gasto en la festividad del día del Corpus doce reales: cien reales que regularmente se suelen gastar por el concejo en composición de carreras y limpiar la fuente y doscientos y doce reales en repartimiento del Valle, para gastar de su Ayuntamiento y de Justicia: que todos importa, trescientos y cuarenta y dos reales y responden.

26ª Dijeron que dicho concejo no tiene censo contra sí, ni cargo de justicia, y responden.

27ª Dijeron que siendo todos los vecinos del pueblo nobles, no pagan servicio ordinario, extraordinario, ni pecho alguno y responden.

28ª Dijeron, que en este concejo no hay empleo ni renta alguna enajenada, más que lo que contiene la segunda pregunta, y de ello dará razón el Ayuntamiento general y responden.

29ª Dijeron que en este pueblo, no hay taberna, mesón, tienda, ni de las demás especies, que contiene la pregunta, solo una panadería que expende María de Taranco: vecina de este pueblo, por la que no da útil al concejo no consideran el que le quede utilidad alguna al susodicho, por lo que no se la regulan, y responden.

30ª Dijeron que tampoco hay hospital ni renta alguna para él y por no faltar a la caridad recibe el regidor a los pobres transitantes y les hacen el gasto de cuenta del concejo y responden.

31ª Dijeron que no hay en este pueblo cambista, mercader por mayor, ni por menor ni quien beneficie su caudal por mano ajena y responden.

32ª Dijeron que en este lugar, no hay tienda de paños, ni de los demás géneros, que contiene la pregunta, ni tampoco médico, cirujano, boticario ni escribano, porque los que ejercen estos oficios, son de fuera de este pueblo, solo Pedro del Conde, vecino de él, que anda al trato de la arriería, a quien le regulan le pueda quedar al año de útil, y para mantenerse y mantener a tres mulas, con que anda a dicha arriería: cuatro mil y quinientos reales: Gabriel Ruiz así bien vecino de este que con una mula anda al trato de vender calderas y le regulan en el tiempo que en cada año se ocupa en ello le pueda quedar de útil, y para mantenerse y mantenerla: cuatrocientos reales: y Manuel Ortiz, que también anda a dicho trato de vender y comprar calderas, y por el tiempo que en ello se ocupa al año, le regulan le pueda quedar de útil, y para mantenerse y a dicha mula trescientos reales.

33ª Dijeron que tampoco hay albañiles, zapateros ni de los demás oficios, que contiene la pregunta: y responden.

34ª Dijeron que tampoco hay artista alguno de los que menciona esta pregunta y responden.

35ª Dijeron que tampoco hay en este pueblo jornalero alguno y responden.

36ª Dijeron que en este lugar no hay pobre de solemnidad y responden.

37ª Dijeron que no hay vecino que tenga embarcaciones, ni pescadores por no haber río y responden.

38ª Dijeron que en este pueblo hay dos clérigos el uno capellán y cura sirviente en él que se llama Don Francisco de la Azuela: y el otro Don Francisco de Retes, beneficiado y cura del lugar de Opio, y residente en este de Río y responden.

39ª Dijeron que en este pueblo, ni sus términos no hay convento alguno: y responden.

40ª Dijeron que en este lugar, no hay renta alguna que pertenezca a Su Majestad más que las provinciales como llevan declarado y responden.

Fueles preguntado por dicho Señor Juez Subdelegado para averiguación del número de labradores, hijos, hermanos y criados aptos, para el trabajo que hay en este pueblo desde los diez y ocho años, hasta los sesenta,  utilidad de jornales que se les puede regular a los unos, y soldadas a los otros, se le mando satisfaciesen con toda claridad a esta pregunta, y enterados de esta: dijeron a los labradores sólitos al trabajo, hasta la edad de los sesenta años, regulan su utilidad, con particular expresión de todos en esta forma:

A Manuel Ortiz por los ciento y veinte días, que le están (considerados) para la real Junta y como labrador que es a tres reales en cada uno que le regalan, componen trescientos y sesenta reales.

Por el trato de calderas, y tiempo que en ello se ocupa, además de dichos ciento y veinte días, le regulan de útil, trescientos reales.

A Manuel de Coloma: labrador trescientos y sesenta reales.

A Joseph Ortiz, por ser mayor de los sesenta años, no se le regula de utilidad.

Tiene un hijo mayor, que anda al estudio por lo que no le regulan utilidad.

A Pedro de Salazar, labrador: trescientos y sesenta reales.

A Gabriel Ruiz labrador: trescientos y sesenta reales.

Por el trato que tiene de comprar y vender calderas le regulan de útil, cuatrocientos reales

A Francisco de Retes, por ser mayor de los sesenta, no se le regula utilidad.

A Francisco del Campo labrador: trescientos  y sesenta reales.

A Lorenzo Ruiz: labrador: trescientos y sesenta reales.

A Manuel de Alzube: labrador: trescientos y sesenta reales.

A Juan Ángel de Retes, labrador trescientos y sesenta reales.

A Basilio de Carrasquedo, labrador: trescientos y sesenta reales.

A Lucas de la Azuela, por ser mayor de los sesenta no se le regala útil.

A Pedro del Conde por el trato de la arriería al que anda con tres mulas: cuatro mil y quinientos reales que le quedan regulados.

A Francisco de la Presilla, labrador: trescientos y sesenta reales.

A Francisco Martínez labrador: trescientos y sesenta reales.

A Pedro Ruiz, residente en este pueblo y natural de la villa de Medina de Pomar zagal del ganado, por su soldada que se le paga cien reales y por el alimento que se le da por el concejo, se regula ciento y cincuenta reales que en todo compone doscientos y cincuenta.

Antonia de Quevedo, viuda.

María Ruiz, viuda.

Luisa Martínez, viuda.

Manuela Ortiz, viuda.

Y Francisca de Vivanco, viuda habitante:

De lo cual resulta haber once labradores sólitos al trabajo, y entre ellos dos que anda al trato de comprar y vender calderas, tres mayores de los sesenta años: un hijo mayor de los diez y ocho, que se halla en los estudios: un zagal del ganado: un arriero: cuatro viudas y una mujer habitante y todos llevan regulada su utilidad a excepción de los que se exceptúan por las reales instrucciones, de que han sido advertidos, y arreglándose a ellas, no hacen expresión de otros hijos menores que hay, y se ocupan en asistencia de sus padres y cuidar de sus ganados:

Con lo cual se dio fin a las preguntas y unánimes y conformes, los concurrentes: Dijeron que todo lo que llevan declarado, es la verdad, bajo del juramento que tienen hecho y lo que alcanzan según su pericia e informes, que para ello han tomado y lo que Dios nuestro Señor les ha dado a entender, en que se afirmaron y leído que se les fue se ratificaron y firmaron los que dijeron saber, con dicho Señor Juez: y en fe de ello yo el escribano = Don Gregorio Marcos Vallejo = Francisco Antonio del Campo = Francisco de Retes = Ante mí Thomás Joseph de Salinas.

Enm(  ) = (  ) =

Es copia de las respuestas originales que quedan en la contaduría de nuestro cargo de que certificamos. Burgos diez y nueve de julio de mil setecientos y cuatro.

Joseph (  ) de Huydobro

(Pedro) Álvarez.

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