Historias de Mena

Viérgol en el Catastro de Ensenada (1752)

Lugar de Viergol.

Corresponde a a la microfilmación realizada por el CECOMi sobre las Respuestas Generales depositadas en Simancas e individualizada por pueblos según el Catastro

En el lugar de Viergol a dieciocho de septiembre de mil setecientos y cincuenta y dos, ante el Señor Don Gregorio Marcos Vallejo, Juez Subdelegado por S. M. para la averiguación de efectos y utilidades para la única contribución, concurrieron como Regidor, y cabeza de este Concejo, Joseph de Barcina, Manuel Ruiz, Antonio Marroquín, Diego Martínez, y Pedro de Partearroyo, peritos nombrados para absolver las preguntas contenidas en el interrogatorio, hallándose presente Don Ventura de Novales, cura capellán de la iglesia parroquial de este concejo, y dijeron que en cumplimiento del auto que se les ha notificado, venían a hacer el juramento, y declaraciones, que se les manda y para que lo ejecutasen con justificación su merced por ante mí el Escribano se le recibió a todos, y a cada uno de por sí por Dios nuestro Señor, y a una señal de cruz en forma, bajo del cual dijeron declararían la verdad de lo que supieren, y les fuere preguntado, y siéndolo por el tenor del interrogatorio, común, y particularmente, a cada pregunta respondieron lo siguiente.

1ª Dijeron que este lugar se llama Viergol, y que es de la Jurisdicción Real de este Valle de Mena, y responden.

2ª Dijeron que dicho lugar es realengo, y de la jurisdicción del mencionado Valle, y que en poder del Procurador de él pone este pueblo quinientos reales por razón de sisa, los cuales carga sobre los consumos de la taberna, que hay en este lugar, y ciento y cuarenta y ocho reales por razón de alcabalas, y cientos que se reparten entre sus vecinos, cuyos derechos están repartidos en la forma expresada por el Ayuntamiento general de este referido Valle, el cual se encabeza, o acopia por los millones que pertenecen a S. M. en la ciudad de Burgos, en cuyas arcas reales los satisface, como asimismo el situado, que paga por cientos, y alcabalas a S. M. que tienen entendido son propios de este Valle de Mena, sobre que se remiten a sus privilegios, y responden.

3ª Dijeron, que no tienen medido el término, pero que a su prudente juicio hay desde la jurisdicción del aire solano a los del regañón medio cuarto largo de legua, y desde la del cierzo al ábrego lo mismo, y de circunferencia cinco cuartos de legua, confronta por cierzo monte del Concejo de Aiega, solano, sierra y monte del lugar de Berrandulez, ábrego monte del lugar de Llano, y por regañón monte, sierra y páramo del lugar de Río, su figura es la del margen y responden.

4ª Dijeron que en los término de este lugar no hay tierra regadía para hortaliza, que produzca dos frutos en un año, ni para prados, porque tosa es secano, y alguna de ella se siembra un año de trigo, y el siguiente de maíz: otra que un año se siembra de trigo, y otro descansa, eras para trillar, tierra erial, que no da fruto, sierras, que crían argomas, brezos, y otras malezas, y un monte poblado de encinas grandes, y pequeñas, que llaman de Berromillo, y otros dos más pequeños, que nombran el Carrascal, y los Llanos todos propios de este pueblo, que no dan otro fruto, que bellotas para los ganados de cerda de la misma vecindad, y leñas para el consumo de las casas, y así bien tiene este concejo comunidad de pastos y montes con los lugares de Llano, y Berrandulez, y responden.

Situación del Monte Berromillo

5ª Dijeron que en las tierras, que llevan declaradas hay de primera calidad, y de segunda, que un año se siembra de trigo, y otro de maíz: otra de primera, y segunda calidad que un año se siembra de trigo, y el siguiente descansa: eras para trillar, que no dan fruto, ni sirven para otro fin, y no hay otra tierra cultivada, porque lo demás del término es erial, sierra, y montes, pastos para los ganados del pueblo, y responden.

6ª Dijeron que dentro de algunas de dichas tierras, aunque en corto número hay árboles frutales, como son manzanos, perales, nogales, cerezos, ciruelos, higueras, y membrillos, y responden.

7ª Dijeron que dichos árboles están plantados en las referidas tierras, sus inmediaciones, y campo concejil, sin orden, ni regla alguna, y responden.

8ª Dijeron que la tienen absuelta en la antecedente, y responden.

9ª Dijeron que las tierras del término no hay costumbre ni inteligencia de medidas por pasos, estadales, ni varas castellanas, y si solo por el grano, que llevan al tiempo de sembrarlas de trigo, por lo que en cada una se sabe las fanegas, o celemines, que se le echan, y así se entiende y usa en todos los contratos, hasta en el de venta, y no se comprende por otros nombres, ni medidas, que por fanegas, o celemines, de suerte que en la tierra de una fanega de sembradura de trigo es lo mismo que en ella se echa de esta especie; sembrada dicha medida de maíz lleva celemín y medio de este grano, que son las simientes, y modo regular de sembrar, que se usa en este pueblo, y también producen las tierras cebada y comuña, y legumbres, aunque de estas especies se siembra raras veces, y responden.

10ª Dijeron que a su juicio habrá en el término seis fanegas de primera calidad de secano, que un año se siembra de trigo, y el siguiente de maíz, y cuatro fanegas de segunda calidad de la propia especie, que un año se siembra de trigo, y el siguiente de maíz: quince fanegas de primera calidad, que un año se siembra de trigo, y el siguiente descansa: y cinco fanegas de segunda calidad de la propia especie, que se siembra un año de trigo, y otro se abarbecha y como un celemín de tierra en dos eras, que hay en el pueblo, para trillar las mieses:  como seis fanegas de sierra, que cría espinos, zarzas, berezo, y argoma, y como diez fanegas de tierra, que tendrán los montes propios de este concejo, poblados de encinas, carrascos, y matorrales, que solo sirve para pastos de los ganados del pueblo, y su leña para el consumo de las casas del pueblo, y no para arrendarse, ni venderse, y responden.

11ª Dijeron que en los términos de este lugar se coge trigo, maíz, y también producen las tierras legumbres, cebada, comuña, y alholvas, aunque de estas especies se siembra raras veces, y responden.

12ª Dijeron que computados unos años con otros con una regular cultura la fanega de tierra secano de primera calidad produce un año siete fanegas de trigo, y el siguiente ocho de maíz: la fanega de tierra de segunda calidad, que a si bien se siembra todos los años produce en uno seis fanegas de trigo, y el siguiente seis de maíz: la fanega de tierra de primera calidad, que un año se abarbecha, y otro se siembra, produce siete fanegas de trigo en un año, y otro huelga la de segunda calidad de la misma especie produce un año cuatro fanegas de trigo, y el siguiente descansa: el celemín de tierra de eras para trillar, que no sirven para otra cosa regulan por su utilidad a real de vellón: la tierra erial no da fruto por su mala calidad, por cuyo motivo la tienen abandonada sus dueños para pastos de los ganados del común, por estar en páramos abiertos, y para lo mismo sirven las hierbas de las sierras de esta jurisdicción y la de los montes, y no para arrendarse, ni venderse a particular alguno y responden.

13ª Dijeron que los árboles de fruta que hay en este pueblo son de corta utilidad a sus dueños, y regulan la de cada nogal a medio real: cada peral, y manzano a ocho maravedíes, higuera, y demás árboles menores de fruta a cuatro maravedíes, y responden.

El balcón de Mena
Vistas como las que muestra la foto de Cristina Monasterio dejan claro por qué Viérgol es el balcón de Mena, para muchos.

14ª Dijeron que computado un año con otro vale en este lugar la fanega de trigo a dieciocho reales, y lo mismo la de legumbres: la fanega de maíz doce reales, y lo propio la de comuña: la fanega de cebada nueve reales: una libra de lana medio real: una libra de queso medio real: un pollo medio real: un cordero cuatro reales y lo mismo un cerdo de cría: una libra de cera ocho reales: una arroba de fruta dos reales: un celemín de nueces un real, y responden.

15ª Dijeron, que de todas las especies de frutos se diezma de diez una, lo que enteramente toca al cura beneficiado de este lugar, y también se primicia por cada vecino a celemín de trigo, que importan como dos fanegas y responden.

16ª Dijeron que no han visto, ni oído se hayan arrendado los frutos decimales, y lo que computado un año con otro suelen importar es, sesenta fanegas de trigo, y quince de maíz, y como treinta reales los diezmos de San Pedro, sobre que se remiten a las tazmías y responden.

17ª Dijeron, que en los términos de este lugar no hay minas, salinas, batanes, molino ni artefacto alguno, y responden.

18ª Dijeron, que en este lugar no hay esquilmo, ni viene a esquileo ganado alguno, y responden.

19ª Dijeron que en este lugar solo hay quince colmenas, que las doce de Manuel Ruiz, y las tres de Don Francisco de la Azuela, y que el útil de cada una regulan a real de vellón, por ser muy pequeñas, y responden.

20ª Dijeron, que los vecinos de este lugar  tienen bueyes de labranza, y como cuarenta ovejas a dos reales de utilidad por cada una: como treinta cabras, que regulan la utilidad de cada una por las crías que pueden dar a real y medio de vellón: como treinta cerdos, que regulan el útil de cada uno a dos reales: como doce muletas de un año hasta tres, y por el aumento de su valor regulan le pueda quedar de útil a sus dueños cien reales en cada una: como dieciséis pollinos para criar algunos, y otros que se recrían, y regulan de utilidad por cada uno a treinta reales, para cuyos ganados sirven los pastos y belloteos de la sierra y montes de este pueblo, y no hay ninguno en él, que tenga cabaña, ni yeguada fuera del término, y responden.

21ª Dijeron que este lugar se compone de dieciocho vecinos, y cuatro viudas, y que todos viven dentro de él, por no haber casas de capos, ni alquerías, y responden.

22ª Dijeron que hay veinticinco casas habitables, y dos enteramente arruinadas, que ninguna tiene carga por razón de suelo, por ser realengo, y que la utilidad de cada una es una fanega de trigo, en que comúnmente se arriendan, teniendo habitación alta, o baja, cocina, pajar, caballeriza, y horno, dentro, o fuera de la misma casa, y responden.

23ª Dijeron, que el concejo tiene por propios el referido monte de Berromillo, con un pedazo de sierra, que es como de cuatro fanegas de tierra: el del Carrascal, la Berigaza, y los Llanos, como de seis fanegas de suelo, y tiene comunidad de aprovechamiento para pastos, belloteo, y cortar las leñas necesarias para el gasto de la vecindad, en el monte comunero con el lugar de Llano, que es de ocho fanegas de tierra: otro monte propio de este concejo, que llaman de Bustillo, y es como de cuatro celemines de palmiento, así bien tiene comunidad en otro pedazo de monte, y sierra, como de seis fanegas de suelo, en el lugar de Berrandulez: de cuyos montes, y sierras no tiene utilidad ninguna el común, como dejan expresado, ni otro propio alguno y responden.

24ª Dijeron que este lugar no usa de arbitrio, ni le está concedido, y responden.

25ª Dijeron que satisface anualmente este concejo diecinueve reales de las Misas de Rogaciones y Ánimas: y ciento y cincuenta reales en limpiar carreras, caminos, y fuente, cuyas partidas componen ciento y sesenta y nueve reales, y responden.

Asunción de Nra. Señora de Viérgol
Asunción de Nra. Señora de Viérgol

26ª Dijeron que dicho concejo no tiene censo contra sí, ni cargo alguno de justicia, y responden.

27ª Dijeron que siendo todos los vecinos del pueblo nobles, no pagan servicio ordinario, extraordinario, ni pecho alguno, y responden.

28ª Dijeron que en este lugar no hay empleo, ni renta alguna enajenada más que los que contiene la segunda pregunta, y ello dará razón el Ayuntamiento General del Valle y responden.

29ª Dijeron que en este lugar no hay mesón, tienda, ni carnicería, solo una panadería, que no le da utilidad alguna al Concejo, y una taberna sobre la cual están cargados los quinientos reales, que por razón de sisa ha repartido a este lugar el Ayuntamiento general del Valle, la que administra Manuel del Valle, y regulan le puede quedar de utilidad a este en el año cien reales de vellón, y responden.

30ª Dijeron que tampoco hay hospital, ni renta alguna para él, y por no faltar a la caridad reciben los Regidores a los pobres transitantes, y lo hacen el gasto de cuenta del Concejo, y responden.

31ª Dijeron que no hay cambista, mercader por mayor, ni por menor, ni quien beneficie su caudal por mano ajena, y responden.

32ª Dijeron que en este lugar no hay tienda de paños, ni de los demás géneros, que refiere la pregunta, ni tampoco, médico, cirujano, boticario, ni escribano, porque los que ejercen estos oficios vienen de fuera: hay un maestro de primeras letras, que se llama Manuel de Valle, el cual gana a este ejercicio diez fanegas de trigo al año: hay cuatro mulas de carga, que son la una de Pedro de Partearroyo, que le sirve para su ejercicio de conducir de la villa de Balmaseda a Castilla, dos, o tres viajes al año, cobre labrado de su cuenta, y en regulan puede tener la utilidad de seiscientos reales: otra de Joseph de Retes para el propio ejercicio, y le regulan de utilidad setecientos y cincuenta reales: otra de Manuel de San Pelayo para lo mismo, le regulan setecientos y cincuenta reales: y otra de Marcos de Marroquín para el mismo ejercicio, quien consideran pueda utilizar cada año ochocientos reales, y responden.

33ª Dijeron que en este lugar no hay más oficios de los que contiene la pregunta, que un cantero, que se llama Antonio de Velasco, el cual es labrador, y por los sesenta días, que puede ejercitarse en su oficio, después de la labranza, le regulan a cinco reales cada uno,  trescientos reales: y un carpintero, que se llama Joseph de Bárcena, que asimismo es labrador, y por los sesenta días que le quedan de esta ocupación para emplearse en su oficio, le regulan cinco reales por día, trescientos reales y responden.

34ª Dijeron que tampoco hay artista alguno de los que contiene la pregunta y responden.

35ª Dijeron que no hay jornalero alguno en este pueblo, y responden.

36ª Dijeron que no hay pobre alguno de solemnidad, y responden.

37ª Dijeron, que no hay vecino, que tenga embarcaciones ni pescadores, por no haber río, y responden.

38ª Dijeron que en este pueblo solo hay un cura capellán, que se llama Don Ventura de Novales, y responden.

39ª Dijeron que no hay convento alguno en los términos, y jurisdicción de este lugar, y responden.

40ª Dijeron que en este pueblo no hay renta alguna, que pertenece a S. M. más que las provinciales, como llevan declarado, y responden.

Fueles preguntado por dicho Señor Juez Subdelegado para averiguación del número de labradores, hijos, hermanos, y criados aptos para el trabajo, que hay en este lugar, desde los dieciocho años hasta los sesenta, utilidad de jornales, que se les puede regular a los unos, y soldadas a los otros; se les mandó satisfaciesen con toda claridad a esta pregunta, y enterados de ella = Dijeron, que a los labradores sólitos al trabajo, hasta la edad de los sesenta años, regulan su utilidad, y la de cada hijo que sirve de criado a sus padres, con particular expresión de todos en esta forma.

A Manuel Ruiz de Vallejo, por ser mayor de los sesenta años, no se le regula utilidad.

Tiene un criado, que se llama Joseph de Valle, a quien paga de soldada ciento y diez reales.

A Joseph de las Fuentes labrador, por los ciento y veinte días, que le están considerados por la Real Junta, le regulan a tres reales por día, trescientos, y sesenta reales.

A Manuel de San Pelayo, labrador, trescientos, y sesenta reales.

Por la calderería lo tienen regulados setecientos y cincuenta reales.

A Marcos del Campo, labrador trescientos y sesenta reales.

A Joseph de Alzube por labrador trescientos y sesenta reales.

A Joseph Ulibarri, labrador trescientos y sesenta reales.

A Antonio Marroquín, por ser mayor, no le regulan utilidad.

A Marcos Marroquín, labrador, trescientos y sesenta reales.

Por calderero le tienen regulados ochocientos reales.

A Joseph de Bárcena labrador trescientos, y sesenta reales.

Por los sesenta días, que se ejercita en la carpintería a cinco reales cada uno lo tienen regulado trescientos reales.

A Manuel de Valle, maestro de primeras letras le vales este oficio diez fanegas de trigo al año, que importan ciento y ochenta reales.

Por vender la taberna le tienen regulado cien reales.

A Don Francisco de la Azuela, por ser mayor, no le regulan utilidad.

Tiene un criado mayor de los dieciocho años, que se llama Isidro Martínez.

A Don Joseph de la Azuela Marroquín, por vivir de sus rentas, y no ocuparse en ejercicio alguno, no le regulan utilidad.

A Francisco de Oyos, labrador trescientos y sesenta reales.

A Diego Martínez, labrador trescientos, y sesenta reales.

A Antonio de Velasco, labrador trescientos, y sesenta reales.

Por su oficio de cantero, y los sesenta días, que le ejerce a cinco reales, trescientos reales.

A Francisco García labrador, trescientos, y sesenta reales.

A Pedro de Partearroyo, por ser mayor, no le regulan utilidad.

Por calderero le tienen regulados trescientos reales.

A Thomas de Valle, labrador trescientos y sesenta reales.

A Manuel de Marroquín, labrador, trescientos, y sesenta reales.

A Joseph de Retes, labrador trescientos, y sesenta reales.

Por calderero le tienen regulados setecientos, y cincuenta reales.

Tiene un hijo, que le sirve de criado, le regulan ciento y diez reales.

A Francisco de Coloma, labrador trescientos y sesenta reales.

A Don Miguel de Angulo, labrador trescientos y sesenta reales.

A Manuel de Villa, labrador trescientos y sesenta reales.

A Manuel de Trambasaguas labrador, trescientos y sesenta reales.

María Ortiz, viuda.

Manuela de Villalantes, viuda.

Manuel Martínez, viuda.

Francisca Marroquín, viuda.

De lo cual resulta haber dieciocho labradores sólitos al trabajo, cuatro mayores de los sesenta años, un hijo mayor de los dieciocho, que sirve de criado a su padre, dos sirvientes, un maestro de primeras letras, un particular, que vive de sus rentas, cuatro viudas, un cantero, y un carpintero, que juntamente son labradores, y están incluidos en los dieciocho referidos, y a todos llevan regulada su utilidad, a excepción de los que se exceptúan por las Reales Instrucciones, de que han sido advertidos, y arreglándose a ellas, no hacen expresión de otros hijos menores, que hay y se ocupan en asistencia de sus padres, y cuidar de sus ganados: con lo cual se dio fin a las preguntas, y unánimes, y conformes los concurrentes: Dijeron que todo lo que llevan declarado es la verdad, bajo del juramento, que tienen fecho, y lo que alcanzan, según su pericia e informes, que para ello han tomado, y lo que Dios nuestro Señor les ha dado a entender, en que se afirmaron, y ratificaron, habiéndoseles leído, y lo firmaron los que supieron escribir en este dicho lugar de Viergol, junto con dicho Señor Juez Subdelegado, y en fe de ello yo el Escribano = Gregorio Marcos Vallejo = Don Ventura de Novales = Antonio Marroquín de Montehermoso = Diego Martínez = Ante mí = Thomás Joseph de Salinas: En mdo = no tiene = n = ro =

Es copia de las respuestas oficiales que quedan en la Contaduría de nuestro cargo de que certificamos Burgos diecinueve de Julio de mil setecientos cincuenta y cuatro.

Joseph (   ) de Huydobro

Pedro Álvarez.

 

Véase también otras localidades en este Catastro recogidas en el blog:

Barrasa.

Novales y Ventades.

Opio.

Río de Mena.

Siones.

Vivanco.

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